
La final será menos mediática pero con el denominador común del emporio Disney en sus versiones Disneyland (LA) y Disneyworld (Orlando). Orlando accedía a la final del 95 con un poderoso y jóven pívot llamado Shaquille O'Neal y con otro hombre llamado a hacer grandes cosas en la NBA, Anfernee Hardaway, pero al que las lesiones le acabaron lastradando. Junto a ellos, dos killers del perímetro como Nick Anderson y Dennis Scott, un veterano díscolo como Horace Grant y soldados rasos interesantes como Anthony Bowie y Donald Royal. El sueño se acabó pronto. Houston conseguía su segundo anillo por méritos propios y desméritos del rival (fallón en los momentos claves). Otro pívot, Hakeem "The Dream" Olajuwon lideraba un conjunto integrado por secundarios de lujo (Maxwell, Thorpe, Smith, Cassell, Horry) y una veterana estrella, Clyde Drexler, en busca de un anillo que finalmente llegó.

De nuevo volverán a enfrentarse dos pívots. Tal vez los hombres más regulares de todos estos playoffs. Dwight Howard ha subido un peldaño más en su progresión y en esta temporada ha dejado de ser únicamente un tipo que hunde con fuerza el balón y estira los codos hasta el infinito en la zona. En frente Pau Gasol, el hombre que nunca deja de progresar y que ha demostrado rendir muy bien de pívot pero también de manera sensacional jugando de cuatro. Salvando las distancias, no queda tan lejos aquel duelo Shaquille-Hakeem, aquel enfrentamiento entre fuerza bruta con talento y técnica. Howard y Gasol bien podrían interpretar sus papeles en unas series donde el talento también vendrá de la mano de Turkuglu, Bryant, Odom, Lewis...¿y Nelson? Según las palabras del presidente de los Magic, el menudo base all star de los Magic podría ayudar al equipo en estas finales después de estar prácticamente descartado tras su lesión anterior al all star game. Pese a que coincide con el mejor juego de Alston -sobre todo en los partidos cuatro y seis contra Cavs- Van Gundy se llevaría una gran alegría ya que supone añadir un peligro más en el perímetro.
Este martes tendremos el primer capítulo de unas finales que pueden ser muy agradecidas. ¡Cómo me gustaría que los Magic recuperaran la vestimenta negra a rayas blancas con la que debutó en la NBA y que los Lakers jugasen de oro y púrpura!... ¿Algún avispado ejecutivo habrá pensado en ello?