Cuando se supera la treintena los años van subidos en un tren de alta velocidad -entiendase por ello los que circulan en Japón o Francia. A la chita callando ya hemos entrado en el 2009 y parece que era ayer cuando uno se asomaba a la NBA de la mano de Ramón Trecet y su Cerca de las Estrellas. Aún recuerdo los piper mint fumados a altas horas de las frías madrugadas de invierno, con las ventanas encendidas para que mis padres no olieran el humo (cuanta inocencia!!!). Michael Jordan recogió el liderato del dúo Magic-Bird y lo encumbró hasta límites jamas insospechados.
Luego sucedería una época de crisis en la que se han impuesto grandes equipos con grandes defensas. La llegada de James, Bosh, Wade Anthony y la nueva hornada de rookies permiten albergar esperanzas de recuperación en un baloncesto marcado por el físico, el correcalle y la imperiosa necesidad de acabar todas las jugadas con un tomahawk. Pues eso, que ya hemos avanzado un año más y los 40 se acercan peligrosamente. Os adunto un link del que fuera el recuerdo más importante de mi adolescencia en una Nochevieja. Para muchos también lo fue. La resolución del enigma, en un solo click.
Un abrazo muy grande para los amantes de este loco deporte y que en este año podamos disfrutar de las mejores imágenes nunca vistas en el mundo de la canasta.